Archive for the ‘POESIA’ Category

Imagen

Hola a tod@s, en el vacío inmenso del destiempo mi corazón os añoraba. Como si yo fuera un no-nacido que grita sin sonidos.

Me dirijo a vosotros,

acólitos de noches enemigas,

vosotros que me comprendéis en el crepúsculo amarillo de los ojos,

en las mieses que brotan de vuestros campos floridos.

Porque he aquí que decido hablaros en mi nombre,

vaciar el silencio que me puebla,

como un heraldo plenipotenciario del alma.

Y os digo desde mi destierro de hombre,

que me alcanza los ojos un latigazo de agua

cuando recibo el disparo de abrazos de vuestras gargantas,

con un destello de relámpago alado.

Vuestra silueta humana de metales blancos,

manchados de salvaje ternura,

se acumula en mi pelaje de felino solitario.

Y os reconozco en la soledad de los días,

amenazado por la negra daga del dolor,

que preside la inmunda tentativa de desasosiego

la asamblea funesta de la vida.

Me dirijo a vosotros,

los de los mil nombres, nómadas de silvestres posesiones,

conspiradores del perfume de la idea,

hacedores de esta húmeda caligrafía de los besos,

para explicaros con razones

de proscrito confesor de tinieblas,

por qué me duele la memoria

y las palabras más allá del sentido

y  su conciencia.

La luna me tira piedras

de pálidas brechas inventadas.

con su brazo de horizonte anfibio

me marca el blanco calendario del amor.

Y voy decidido a enumeraros

con mi inalterable lealtad de niño,

en las paredes donde se cruzan los llantos,

donde se dispersan los deseos quemados.

Me dirijo a vosotros,

a cada uno de vosotros, hermanos de mi débil costado,

aquí nos abruman las úlceras del viento,

nos ataca la alegoría de complicados equinoccios

y nos dejamos extraviado

un testamento de libertad en las palabras.

Vosotros sabéis de la negra gaviota

que dispuso en cruz la longitud de nuestra presencia;

de la carátula de argollas

que taladra los espacios sin destino;

y de tantos sueños

que tendemos en la terraza azul del mediodía,

que ya no es posible respirar caricias

sin asumir el vértigo cruel del olvido.

Y aún os digo,

con la voz alzada en mis manos,

que se me duerme el aliento

y se rebela el corazón y el gesto

porque os estoy entregando mi vida

la defunción de mis sombras,

mis pertenencias invariables de hombre.

Y mañana, seguiré escribiendo para vosotros

un poema en el alma.

Porque no podré evadirme

del sagrado velo de vuestro aliento.

Y pasará la vida por mi lado, sin reconocerme.

Y pasará el olvido sin rozarme la memoria.

Anuncios

Read Full Post »

A %d blogueros les gusta esto: