Archive for 8 abril 2009

Frontispicio de los Anales de la Corona y Rein...

Image via Wikipedia

       Siempre he sido reacio en alabar los escritos de Arturo Pérez Reverte, pero esta vez me rindo y me siento homenajeado como aragonés por el. Quiero suscribir cada una de la opiniones que vierte en este artículo, y decirles a mis paisanos aragoneses que deben sentirse orgullosos de su tierra.

Aragón también existe. A pesar de la manipulación histórica de tantos timadores
y mangantes.

Que  sí,  hombre,  que  ya  era
hora. Que en toda esta lista de “los más vendidos”, en este
concurso inaudito  de  ignorancia, manipulación y mala fe a
la hora de reinventar la Historia, uno está hasta la línea de
flotación de oír siempre a los mismos, como si el resto hubiera oficiado de
comparsas en la murga.

Y  hete  aquí por fin que alguien reacciona como es debido,
y dice venga ya, y decide que ya es hora
de  poner  en  su  sitio  a
unos cuantos timadores y mangantes, de esos que les pagan pesebres a sus
historiadores  de plantilla para  que  descosan
y vuelvan a coser la historia a medida, y luego la meten
en los libros de texto y se montan unas películas que ya las hubiera querido
Samuel Bronston.

Eso  mientras  los  que saben se callan, porque
son unos mierdecillas, unos “vendidos”, o por el qué
dirán,  o  porque  les  interesa. Y de
ese modo terminamos viviendo en una España virtual, que no la
conoce ni la madre que la parió.

Así  que olé los huevos de Aragón, o de quien decidiera montar
la exposición Aragón, Reino y Corona,
que  no  sé  si  andará  por  alguna parte
ahora, pero que durante el mes de mayo estuvo abierta en Madrid.

En  toda  esa  mentecatez  de la que
hablaba antes -ahora resulta que existió un imperio catalán que
hasta  hace  cuatro  días  pasó
inexplicablemente  inadvertido  a  los  historiadores,  o  que los
irreductibles  vascos  nunca se mezclaron en las empresas
militares ni comerciales españolas- Aragón
había  estado  mucho tiempo callado, pese a tener muchas
cosas que decir, o que matizar, desde aquél
lejano  siglo  onceno  en  que  Ramiro  I,  contemporáneo
del Cid, sentaba las bases de un reino que abarcaría  Aragón,
Valencia, las Mallorcas, Barcelona, Sicilia, Cerdeña, Nápoles, Atenas,
Neopatria,
el  Rosellón  y  la Cerdaña, y terminó formando
la actual España en 1469, gracias al enlace entre su rey Fernando II de Aragón
e Isabel, reina de Castilla.

Ése  es el hecho cierto, y no lo cambian ni el mucho morro ni el
reescribir la Historia; incluido el
manejo  exclusivista  y  fraudulento  de las
famosas  barras que eran Senyal real no de un reino o
territorio,  sino  de una  familia o casa
reinante que, como matizó Pedro IV en el siglo XIV, tiene Aragón como título y
nombre principal.

Casa reinante que absorbió a la casa de Barcelona, extinguida
en  1150 por mutua conveniencia y deseo del titular de esta última,
el conde Ramón Berenguer; que al
casarse  con  Petronila,  hija  de  Ramiro el
Monje, rey de Aragón, adquirió como propio un linaje
superior,  pero  renunciando  al suyo, no
titulándose más que
princeps junto a  su esposa regina; de
modo  que  el  hijo  de  ambos,
ya con Barcelona incorporada a la corona, se tituló rey de Aragón, y nunca de
Cataluña.

Por suerte no todos los archivos han caído en manos de quien yo me sé
-tiemblo al pensar qué será de
ellos-,  y  aún  quedan  documentos donde
comprobar  lo  evidente.  Que, por cierto, en
cuanto a la propiedad histórica de las famosas barras, no está de más recordar
que en 1285 la crónica de Bernard Deslot precisaba
aquello de: «No pienso que galera o bajel o barco alguno intente navegar por el
mar sin salvoconducto  del  rey  de Aragon, sino
que tampoco creo que pez alguno pueda surcar las aguas marinas si no lleva en
su cola un escudo con la enseña del rey de Aragón.

Así  que cómo me alegro, oigan, de que aquel digno y viejo Aragón
olvidado, marginado, asfixiado por la  perra  política  de  este  perro  país,  aún
sea capaz de decir aquí estoy, desmintiendo a tanto
oportunista y a tanto manipulador y a tanto mercachifle.

Recordando  que  existió  una  corona  aragonesa
que constituyó el imperio más extenso del Occidente medieval,  donde,
bajo  su nombre y sus barras, Aragón, Cataluña y Valencia
compartieron aventuras,
comercio,  guerras  e  historia,  enriquecieron  sangres  y
lenguas  con  el latín, el catalán y el
castellano,
cartografiaron  el
mundo,  construyeron  naves,  pasearon  mercenarios  almogávares  y
dominaron  territorios  que luego aportaron a lo que
ahora  llamamos España, con la manifestación de
los  fueros  y libertades propios en aquella fórmula
tremenda, maravillosa y solemne: el si non, non heredado  de los antiguos
godos, mediante el cual los nobles aragoneses -que somos tanto como vos, y
juntos  más  que  vos-,  acataban  la  autoridad  del  rey  de
tú a tú, reconociéndolo sólo como “el principal entre los iguales”

Por  eso  son  buenas  estas
iniciativas y estas exposiciones y estas cosas. Son muy buenas, incluso
higiénicas;  y  me  sorprende  que,  como  antídoto
contra la manipulación y la desmemoria que están
convirtiendo este lugar llamado España en una piltrafa y en una casa de putas
insolidaria y estulta, no se les dediquen más esfuerzos, ocasiones y
dinero.”

Anuncios

Read Full Post »

Sabrina-belly-dance-2

La danza del vientre en Turquía se llama “gobek dans”. La danza se desarrolló con la influencia de diversas culturas y hoy aún continúa su proceso de desarrollo.

Su origen es probablemente griego. Los griegos a lo largo de su historia participaron en ritos religiosos esotéricos que también incluían danzas. Algunas danzarinas como el país de origen de la danza del vientre consideran a Egipto pero para las mujeres de Arabia Saudita, la danza por sí misma había sido considerada sagrada y no podía ser vista por los hombres.

 Después de la exposición de Chicago al final del siglo, los americanos descubrieron la danza y tradujeron del Francés “danse du ventre” para “belly dance” que significa “danza del vientre” en Español.

A través de diversas fronteras y culturas, la danza del vientre es reconocida por su estilo propio. Hay varios puntos que hacen la danza oriental diferente de otras formas de danza y revelan su herencia diversa. La danza tiene asociaciones tradicionales con los elementos religiosos y eróticos. Esta ambigüedad contribuyó a que la danza del vientre fuera despreciada y también amada por muchos. Sus orígenes evidentes son los cultos de fertilidad del mundo antiguo.

La danza oriental fue diseñada únicamente para el cuerpo femenino, con énfasis en los músculos abdominales. El pandero se mueve, y hay también los movimientos rítmicos del cuello y manos. La danza es firme, tradicionalmente bailada con los pies descubiertos conectados con la tierra. Es una danza caracterizada por movimientos sensuales, alternando diversos movimientos del torso, cuello y manos.

Algunas danzarinas o bailarinas usan un cierto tipo de instrumento rítmico como acompañamiento único a su danza. Existe también el uso de otro tipo de objetos, como: serpientes, espadas, dagas, bastones, alas, velos y velas. Estos objetos tienen en parte ciertas funciones mágicas y protectoras. Todavía se pueden encontrar en las danzas populares de los países aquí citados. Las serpientes se relacionan con los cultos antiguos misteriosos. Es un símbolo complejo que representó los principios masculinos y femeninos, y también inmortalidad en forma de la serpiente comiendo su cola.

Hoy en Turquía, la danza del vientre es muy popular. Se puede contemplar en la televisión y también continua siendo una costumbre en las fiestas de matrimonios o en las de circuncisión. En Turquía, los espectadores suelen pagar a la bailarina poniendo dinero directamente en su cuerpo.

Parte de la información ha sido obtenida del libro –“La más vieja danza del mundo los orígenes de la danza oriental” de Karol Henderson

Read Full Post »

Auschwitz concentration camp, arrival of Hunga...

Image via Wikipedia

Auschwitz
fue liberado hace 60 años, esa fecha creo que nadie la olvida. Pero hemos sido
liberados nosotros de nuestros rencores y exorcizados de nuestros miedos?.
Nuestro gobierno y los representantes de los diversos partidos políticos, en un
acto que se convirtió en oficial para los años venideros, conmemoraron esa
liberación. Hasta ahí todo es bueno, todo esta bien, pero nuestro recuerdo
tiene que condenar tajantemente aquella masacre, aquel horror que se desarrollo
en suelo de la hoy unida Europa.

  España, que fue aliada de Hitler con 45.000
combatientes y que paradoja del destino, perdió a 6.000 compatriotas en los
campos de concentración y exterminio, no puede limitarse a pasar de puntillas
por este aniversario sin condenarlo públicamente con voz potente en los más
altos estamentos y con la presencia de las personas más representativas del
país en el acto que tuvo lugar en Auschwitz.

  Las palabras “Para que nunca más se
vuelva a repetir ese horror”
, dichas en el marco del Congreso de los
Diputados por Manuel Marín, no dejan de ser un muy pequeño homenaje a
las victimas, que contrasta con el trato e importancia que recibió el acto en
otros países.

  España no se puede escudar en la no
intervención bélica en la contienda para no mandar a sus figuras más representativas
con el rey a la cabeza, haciendo lo mismo que en la conmemoración de la
liberación de Paris o el desembarco de Normandia. Después nos suelen asombrar
diversas actitudes de corte racista que impregnan nuestro diario convivir y la
proliferación de grupos de ideología pro-nazi que campan a sus anchas con el
beneplácito de parte de la sociedad que en el mejor de los casos distrae su
mirada en otras direcciones.

  Si queremos curar esa herida, suturar esa
cicatriz que cada día nos sangra más, tenemos que unir nuestros esfuerzos con
Europa, con esa Europa que estaba representada en Auschwitz por los
principales lideres y presidentes.

  Dejemos de involucrarnos en guerras
enmascaradas por la palabra liberación y auspiciadas por países con tendencia a
la prepotencia política y militar que jamás serán nuestros aliados naturales. Gritemos
un NO rotundo a la guerra
sea del signo que sea y liberemos de una vez
nuestro Auschwitz.

 


Joaquin Pintanel

 

Read Full Post »

San Juan Evangelista en Patmos, by Diego Velázquez

Image via Wikipedia

            El evangelio de San Juan es y ha
sido siempre un escrito diferente a los sinópticos. Debemos situar su relato
literario en el tiempo en el que fue escrito. Los gnósticos, acaparaban el
evangelio escrito un siglo antes del estudio del de San Juan a finales del
siglo II. El evangelio planteaba muchos interrogantes a los exegetas católicos.
Hacia mucho tiempo que la crítica no católica negaba la autoría del evangelio
de San Juan, hijo de Zebedeo porque no se explicaban que un pescador sin
instrucción pudiese escribir un evangelio tan elaborado. Hay muchos exegetas
que piensan que Juan estaría en la fuente del cuarto evangelio, pero no seria
su redactor. Este evangelio habría conocido una larga formación en los
ambientes judeo-helenizados, llamado “escuela de Juan”. El enfoque de este
evangelio en la persona de Jesús, su lenguaje le ha llevado a ser llamado el
“evangelio espiritual”. No en un sentido blando sino “animado por el espíritu”.
Es el evangelio que más destaca la encarnación de Jesús, en contra de la gnosis.

            Para desmitificar este evangelio
conviene estudiar las dificultades que rodearon  el mensaje de Juan.

  1)
LOS DISCÍPULOS DE JUAN EL BAUTISTA

            Juan estaba bautizando (Jn. 3. 22-26) y vienen sus
discípulos a decirle que Jesús bautiza y se van con él. Los sinópticos obvian
este hecho. Juan es el único que habla del ministerio a la vez de Jesús y de
Juan. Los primeros discípulos de Jesús vinieron del grupo del bautista. Pero
tenían sus diferencias (Mc. 2. 18; Mt 11,19) Unos aceptaron que Jesús era el Mesías,
otros no. El prólogo de Juan demuestra la existencia de esta polémica (Jn. 1,
6-8).

  2)
LOS JUDIOS

            El termino “Los judíos” designa a los que en la nación
Judía, rechazaban a Jesús. Hay una gran distancia entre “Los judíos” y los
discípulos de Jesús a pesar de ser judíos también. El evangelio refleja esta
polémica entre la comunidad cristiana y la sinagoga. Los sinópticos nos
recuerdan el enfrentamiento de Jesús con los fariseos a propósito del sábado
(Mc. 3,2) (Jn 5, 9-10) (Jn 9, 14) pero Juan se centra en lo esencial que es
¿Quién es Jesús?. La cristología de Juan se fue formando en la contestación,
frente a las protestas judías.

  3)
LA OFENSIVA GNÓSTICA

            En las epístolas de Juan se perciben las tensiones
internas, las dificultades doctrinales en la comunidad cristiana. Habían
surgido anticristos en la comunidad que negaban a Jesucristo (1Jn. 2, 18-23) y
(1Jn. 4, 1-3). Estas corrientes de pensamiento “gnósticos” gnosis =
conocimiento, porque atribuían la salvación al conocimiento.

q       Todo lo que tenia relación
con el cuerpo era despreciable.

q       El alma tenia que liberarse
de la materia y no se entendía que un enviado divino pudiera comprometerse con
la carne.

q       Luego Cristo no había podido
nacer de mujer ni sufrir el suplicio de la cruz.

q       La encarnación del revelador
era un escándalo.

q       Se negaba el encuentro de
Dios y del hombre en Jesucristo.

q       No habríamos podido decir
Padre en el Hijo.

q       No seriamos hijos de Dios.

El prólogo de Juan afirma
que el verbo se hizo carne; el evangelio afirma que Dios ha asumido en Cristo
toda la realidad humana, incluido el sufrimiento. (Jn. 4,6) (Jn. 11,36)

  4)
DISCUSIONES Y CELOS

            El “amaos los unos a los otros” se presenta como un lema
en el discurso de despedida, lo mismo que en las cartas de Juan. Sin embargo,
la insistencia demuestra más bien que el amor estaba en crisis (3Jn.) Estos
textos reflejan el difícil clima en el que vivían algunas iglesias: expulsión
de hermanos, renuncias reciprocas, las comunidades estaban divididas
internamente.

  5)
PERSECUCIONES

            Si a las dificultades anteriores añadimos la amenaza o
existencia de persecuciones por el nombre de Jesús, se comprende que no fuera
idílico ser discípulo de Cristo. Conocemos las persecuciones contra los
discípulos (Hech. 7,58). La persecución de Nerón en Roma, año 64. El evangelio
también da testimonio de las persecuciones (Jn. 7, 18-20). Los judíos persiguen
a los discípulos como apóstatas y blasfemos. Los paganos los consideraban
ateos. Pero el mal estaba vencido en Cristo.

RECEPCIÓN DEL EVANGELIO DE
JUAN EN EL CRISTIANISMO DEL SIGLO II

El canon de Muratori, que es
la primera lista de libros del N.T. aceptados como escritura inspirada, subraya
el carácter apostólico del evangelio, pues Juan fue elegido por los otros
“discípulos y obispos” para escribirlo, tiene diferencias con respecto a los
sinópticos, pero destaca su acuerdo esencial en ellos.

            Ireneo de Lyón, a finales del siglo II. Cita el evangelio
de Juan como instrumento para refutar la gnosis. Llama la atención el silencio
sobre el evangelio de Juan en los círculos “ortodoxos”.

LAS CARTAS DE JUAN COMO
CLAVE INTERPRETADORA DEL EVANGELIO

El evangelio es sin duda
anterior a las cartas. El epílogo del evangelio canónico (c.21), que se ha
añadido a la redacción del evangelio que terminaba en 20,30-31 y es así su
parte más tardía, no se hace eco de la crisis que está presente en las cartas,
que son seguramente la producción literaria más tardía del corpus joánico. La
1ª de Juan advierte contra maestros heréticos (1Jn. 2, 18s 26; 3,7). Falsos
profetas, “anticristos” irrumpen en el mundo; Hay que distinguir entre el
espíritu del error y el espíritu de la verdad. Es en el seno del cristianismo
de finales del siglo I o principios del II donde ha surgido una división
motivada por la interpretación de la tradición joánica (1Jn).

  1. Que defienden una cristología de carácter doceta (que niega la
    humanidad de Jesús y mantiene que esta es una pura apariencia).
  2. Su ética se caracteriza por no guardar los mandamientos(2,3s;
    5,2s) y sobre todo por no observar el mandamiento del amor fraterno.

LA REDACCIÓN FINAL DEL EVANGELIO DEJUAN

El evangelio de Juan no es una obra de un solo autor
y de una sola vez. Ha conocido varias redacciones. Y aunque los autores
discuten sobre textos primitivos, están de acuerdo en que el capítulo 21 ha
sido añadido una vez que el evangelio ya había adquirido su forma definitiva.
En cuanto el evangelio de Juan se relaciona con otras tradiciones cristianas,
comienza a caminar hacia su entrada, bastantes años después, en el canon del
N.T. El libro adquiere un significado para las comunidades de fe, intentando
descubrir lo que Juan quiso decir a su comunidad y lo que dice a las
comunidades de ahora. Descubrimos que el evangelio que ha sido considerado como
el más especulativo de los cuatro hunde sus raíces en la vida y problemática de
sus comunidades, Para Juan la vida eterna no es un don futuro, como en los
sinópticos, sino una posibilidad presente.

            Esta
apertura a otros horizontes no trae crisis a la comunidad. Esto se verá más en
la época en que se escribieron las cartas.

            El
padre Brillet, allá por los años cuarenta, escribía: “Lo primero que preguntaré
cuando llegue al paraíso será: San Juan, ¿de verdad es tuyo tu evangelio”. Esto
expresa todos los interrogantes que nos podemos plantear cuando analizamos el
evangelio de Juan, hijo de Zebedeo.

(21,24: “Y nosotros sabemos que es válido su
testimonio”).

(21,20: “El discípulo a quien Jesús amaba”).

 

 

 

 

 

Joaquin Pintanel Martinez

mayo de 2004

Read Full Post »

A %d blogueros les gusta esto: